Cuando sufrimos una discapacidad causada por un ictus debemos trabajar para recuperar en la medida del posible nuestra independencia. Para conocer nuestro cuerpo de nuevo y poder adaptarnos a la nueva situación, nos tendremos que hacer algunas preguntas:
Cómo tengo el TONO MUSCULAR?
Un tono muscular aumentado significa que la parte de nuestro cuerpo afectada por el ictus (brazo, pierna, etc...) se puede volver más rígida y dificultar ciertos movimientos. Existen factores que pueden aumentarlo, como el hecho de tener dolor o angustia; cuando eso se produce es conveniente tratarlo.
Un tono muscular blando significa que la parte afectada nos queda como muerta. En este caso podemos poner en peligro las articulaciones: nuestro rehabilitador nos indicará si hay que añadir algún tipo de soporte.
Un cierto tono muscular es bueno, ya que ayuda a estar sentado o de pie. También nos tiene que ayudar en las actividades diarias o de marcha. Si tenemos problemas, hay que consultarlo siempre con su médico de referencia.
¿ME CANSO más a menudo?
Debido a la nueva situación corporal es muy común sentir mucho cansancio. Tenemos que saber valorar en qué situaciones nos cansamos más y medir lo que queremos hacer con el tiempo. Algunas opciones para evitar el cansancio son:
Hacer ejercicio diariamente, ya que una baja forma física en las nuevas condiciones interferirá en el poder hacer las actividades más sencillas de la vida cotidiana. Necesitaremos una actividad física moderada.
Controlar la alimentación y evitar el sobrepeso.
Tomarse las cosas con calma y hacer los descansos que necesite.
Evitar el estrés. Una de las maneras de hacerlo puede ser recurriendo a grupos de ayuda mutua.
¿Puedo CONTROLAR MIS MOVIMIENTOS?
Se me puede disparar la mano, la pierna o tener temblores. Siempre que interfiera con los movimientos, lo tengo que consultar con mi médico para iniciar un tratamiento adecuado.
¿Sé exactamente DÓNDE PONGO la pierna o el brazo?
Es posible que después de sufrir un ictus no sepa utilizar de manera correcta las extremidades afectadas. Eso implica que tenga que utilizar la vista con el fin de tener más control y reconocer constantemente lo que quiero hacer.
¿CONTROLO MIS ESFÍNTERS, tanto la vejiga como el aparato excretor?
La mejor manera de prevenir el estreñimiento es tener un horario fijo y determinado al día o cada dos días máximo. Tenemos que saber que los movimientos de los intestinos son más fáciles después de una comida. Si hace falta, se puede recurrir a los supositorios de glicerina.
¿Tengo problemas para TRAGAR, sobre todo el agua?
Tengo que añadir espesante hasta que me recupere del todo. El peligro más inminente es que el alimento vaya a las vías respiratorias y provoque una infección pulmonar.