El hemisferio izquierdo comanda el movimiento del lado derecho de nuestro cuerpo y contiene las áreas del lenguaje. Así pues, un ictus en el hemisferio izquierdo suele ocasionar parálisis del lado derecho del cuerpo. Eso se conoce como hemiplejia, cuando la parálisis es completa, o hemiparesia derecha, cuando la parálisis es parcial y se conserva algún grado de movilidad. También pueden producirse diversas alteraciones del lenguaje, lo que se conoce genéricamente como afasia. Ésta puede caracterizarse por mutismo, disminución de la fluencia, dificultad para encontrar las palabras adecuadas para expresar determinados conceptos, dificultad para entender aquello que nos dicen, etc. Es importante saber que los trastornos del lenguaje afectan tanto al lenguaje espontáneo como a la lectura y la escritura.