Intervenir pronto en los factores de riesgo
Se debe intervenir precozmente en los factores de riesgo porque, una vez se han lesionado los órganos y las arterias, es más difícil volver a la "normalidad". Esta intervención debe consistir en la corrección de cada uno de los factores de riesgo. La mejor manera para poder actuar sobre estos factores es modificando nuestro estilo de vida y hacer que éste sea más saludable, haciendo ejercicio y siguiendo una alimentación sana. Son numerosas las evidencias científicas que demuestran que mantener hábitos como la actividad física, una buena alimentación y el no fumar influyen en el estado de salud y la calidad de vida de las personas. Cuando no conseguimos corregir los factores con la modificación de estos hábitos tenemos la posibilidad de medicarnos para conseguir el objetivo de normalización de los factores de riesgo, pero tenemos que pensar que medicarse no es la única solución y que si lo hacemos, debemos intentar seguir manteniendo hábitos de vida saludables.
Si esta corrección de los factores no se consigue, la lesión de los órganos y las arterias irá progresando, lo que provocará una disminución tanto de la calidad como de la esperanza de vida.
La edad aumenta la probabilidad de sufrir un ictus o un infarto de miocardio, pero no se tiene que esperar a ser mayor para controlar los factores de riesgo o llevar un estilo de vida saludable. Cuanto antes empecemos a cuidar de nosotros mismos, mejor estarán nuestras arterias y tendremos menos probabilidades de sufrir una enfermedad vascular.
|