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El tratamiento del ictus isquémico se podrá administrar hasta 4 horas y media después del inicio de los síntomas
Un estudio internacional publicado en el New England Journal of Medicine, y en el que han participado diferentes hospitales catalanes, demuestra que el tratamiento trombolítico del ictus isquémico es eficaz más allá de las 3 primeras horas y que se podrá administrar dentro de la ventana terapéutica de 0 a 4:30 horas. Dado que el ictus es la primera causa médica de discapacidad, este hecho permitirá reducir el número de pacientes afectados por las secuelas. El estudio también destaca que sigue siendo básico tratar lo antes posible, pues los resultados son más satisfactorios.
Los resultados de un estudio multicéntrico e internacional llamado ECASS III (N Engl J Med. 2008;359:1317-29), así como los de un estudio observacional que se ha publicado recientemente (Lancet. 2008;372(9646):1303-9), de los cuales son coautores neurólogos del Hospital Universitario Hermanos Trias y Pujol, demuestran que el tPA iv puede ser administrado de forma segura dentro de las 4 horas y media siguientes al inicio del ictus y que los beneficios que se obtienen, a pesar de ser moderados, son significativos: por cada 14 enfermos tratados con tPA iv entre las 3-4:30 horas, uno alcanzará la independencia funcional a los 3 meses.
El activador del plasminógeno tisular intravenoso (tPA iv) es el único tratamiento disponible actualmente para el ictus isquémico. En el año 1995 se publicaron los resultados del estudio que demostraba la eficacia del tPA iv administrado en las tres primeras horas del ictus. Esta ventana terapéutica tan reducida es uno de los motivos principales del bajo porcentaje de enfermos con ictus isquémico que reciben el fármaco, que es de un 3% a un 6%. Si bien dos ensayos clínicos europeos que estudiaron la eficacia del tPA iv administrado en las primeras 6 horas fueron negativos, datos procedentes de un análisis combinado de los resultados obtenidos en diversos estudios ofrecieron dos datos relevantes: por una parte, quedó demostrado que el tratamiento era significativamente más eficaz cuando más temprano se administraba, y particularmente cuando se daba en los primeros 90 minutos después del ictus. Por otra parte, se obtuvo una cierta evidencia de que el tPA funcionaba más allá de las tres primeras horas. Dado que esta evidencia era insuficiente para plantear la administración del fármaco, en la práctica clínica se diseñó un estudio clínico aleatorizado (ECASS III) con el objetivo de demostrar la eficacia y seguridad del tPA en la ventana 3-4:30 horas, el cual ha sido positivo. |