¿Tengo solución?
Esta pregunta es la que se hace toda persona que padece una discapacidad después de sufrir un ictus o cualquier otra enfermedad con secuelas. Es evidente que con una discapacidad no se puede tener la misma vida de antes, pero en la medida de lo posible, y en función del grado de discapacidad, la solución es adaptarse y convivir de la mejor manera posible con la nueva situación. Para la mayoría de pacientes la terapia de rehabilitación física es la piedra angular del proceso de rehabilitación.
La rehabilitación médica está cada vez más especializada y en las unidades de enfermos que han sufrido un ictus se hace necesario el trabajo en equipo y coordinado.
Se debe empezar con la rehabilitación lo más pronto posible, con una intervención multidisciplinar e intensiva al menos durante los primeros 3 o 6 meses.
Si pasado este tiempo se llega a una fase de estabilización, se tiene que seguir haciendo una pauta de ejercicios de forma sistemática, ya que durante el primer año el paciente puede ir recuperando capacidades.
l tipo de terapia que un enfermo tiene que seguir dependerá de la fase de la enfermedad en que se encuentre pero se pueden diferenciar los siguientes:
| REHABILITACIÓN DEL PACIENTE DESPUÉS DE HABER SUFRIDO UN ICTUS |
| TIPOS |
¿QUÉ QUIERO CONSEGUIR? |
| Terapia farmacológica |
Control del dolor.
Tratamiento de la espasticidad.
Tratamiento de la depresión
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| Terapia física |
Mantenerse derecho, volver a aprender a andar, recuperar el equilibrio, prevenir las caídas. |
| Terapia Ocupacional |
Reeducarse en las actividades de la vida diaria, adiestrar la movilización y transferencias de enfermos, adecuación del entorno. |
| Terapia del habla, Logopedia |
Volver a aprender el lenguaje y las herramientas de comunicación. |
| Teràpia Psicológica |
Proporcionar la máxima ayuda psicológica. |
| Ayudas Técnicas |
Consideradas como puente entre la dependencia y la autonomía, facilitan la integración social. |
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