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Las diferencias socioeconómicas marcan la atención y la supervivencia de los pacientes con ictus, según un estudio del Reino Unido

Una investigación llevada a cabo por especialistas de diversos centros universitarios del Reino Unido apunta diferencias en relación al riesgo de ictus, a la atención dispensada y al pronóstico, según el estatus socioeconómico de las áreas donde viven los pacientes. El estudio, publicado en la revista The Lancet Public Health, apunta que las personas que viven en áreas más deprimidas tienen más riesgo de sufrir un ictus y de morir al cabo de un año, comparado con las que viven en áreas más ricas. Además, estas personas que viven en áreas más deprimidas son más jóvenes de media, lo cual supone que el tiempo de vida con discapacidad será más largo. Este último factor comporta un impacto mayor en el entorno familiar y económico de la persona superviviente.

En concreto, de entre todas las personas que sufrieron un ictus en Inglaterra entre el uno de julio de 2013 y el 31 de marzo de 2016, los pacientes de los grupos socioeconómicos más bajos tenían el primer ictus de media 7 años antes que las personas pertenecientes a los niveles socioeconómicos más altos. También se observó una prevalencia más alta de discapacidad antes de sufrir el ictus y diabetes. El nivel socioeconómico bajo también se asocia a un riesgo un 26% más alto de mortalidad a 1 año. Aunque en parte es debido a la presencia de más factores de riesgo, estos últimos no explican todo el riesgo.

El equipo investigador concluye que existen grandes disparidades socioeconómicas en cuanto a la carga que comporta el ictus en el Reino Unido. Estas diferencias son especialmente acentuadas en el riesgo de hospitalización por ictus y muerte y, en menor medida, a la calidad de la atención sanitaria. La reducción de estas diferencias requiere, según el estudio, intervenciones dirigidas no solo a aumentar la calidad de la atención al ictus, sino también al abordaje de la incidencia desigual de los factores de riesgo cardiovasculares presentes antes del ictus.

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