La discapacidad

Una persona que ha sufrido un ictus puede recibir la invalidez permanente, en función de las secuelas. Si una vez finalizada la baja laboral continúan las alteraciones, se tendría que valorar la capacidad de incorporación de la persona en el lugar de trabajo.

Los asistentes sociales del municipio o del distrito de barrio son los profesionales que se encargan de tramitar la revisión y/o reconocimiento del grado de discapacidad de la persona que ha sufrido el ictus.

Estos servicios se pueden consultar en:

  • Servicios sociales de atención primaria y centros de salud.
  • Oficinas del departamento de Treball, Afers Socials i Famílies o en el teléfono de información de la Generalitat de Catalunya 012.
  • Centro para la Autonomía Personal Sírius para favorecer la integración social de las personas con discapacidades. Teléfono: 93 483 10 00.

En casa, es necesario adaptar el hogar según el grado de afectación del ictus. Se aconseja retirar alfombras, muebles, cables y tener una buena iluminación para evitar caídas.