Prevención

Los factores de riesgo son elementos que hacen que una persona tenga más posibilidades de sufrir una enfermedad. En el caso del ictus, hay diferentes factores de riesgo que lesionan los vasos sanguíneos y predisponen a la persona a desarrollar una enfermedad vascular, como el ictus.

Entre los factores de riesgo, hay algunos de ellos que son modificables y otros que no lo son. Estos factores se pueden presentar aislados o coexistir, hecho que multiplica la posibilidad de sufrir un ictus. La mayoría de ictus se deben a factores de riesgo modificables, sobre los cuales la persona puede incidir.

El ictus es una enfermedad que, en gran parte, se puede evitar. Hasta ahora, el mejor abordaje terapéutico del ictus sigue siendo la prevención. Por eso, identificar los factores de riesgo de cada persona es crucial para trazar un plan terapéutico individualizado que se adapte a las particularidades de cada persona.

El decálogo para prevenir el ictus

La Fundació Ictus propone una serie de medidas para reducir y prevenir el riesgo de sufrir un ictus, basadas en la evidencia científica y los estándares de la organización europea Stroke Alliance for Europe (SAFE), de la cual es miembro.

  1. Reducir la presión arterial
  2. Dejar de fumar
  3. Controlar el peso
  4. Seguir una dieta equilibrada
  5. Hacer ejercicio físico de forma regular
  6. Controlar el consumo de azúcar
  7. Moderar el consumo de alcohol
  8. Cuidar de la salud mental
  9. Tomarse el pulso
  10. Vigilar las grasas en la sangre