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Investigadores de la Unidad de Ictus del Hospital Vall d'Hebron han demostrado que los pacientes con daño pulmonar grave, debido a la covid-19, tienen un mayor riesgo de sufrir un ictus. Por el contrario, el nuevo coronavirus noaumenta el riesgo de sufrir un ictus cuando no existe daño pulmonar grave.

Las unidades de ictus continúan funcionando a pleno rendimiento, a pesar del aumento de casos de la covid-19. Delante de una sospecha de ictus, Laura Llull, neuróloga de la unidad de ictus del Hospital Clínic, recuerda que es necesario llamar rápido al 112.

El último informe de la OMS alerta de que el ictus sigue siendo la segunda causa de mortalidad en todo el mundo, aunque en los países ricos se ha reducido un 21%. Además, el accidente cerebrovascular es uno de los motivos del aumento de la discapacidad.

Los pacientes de ictus, una enfermedad aguda en que el tiempo de reacción es fundamental para minimizar las secuelas, han llegado una hora más tarde al hospital durante las semanas de confinamiento. Además, los supervivientes de ictus han tenido menos acceso a la rehabilitación por la pandemia. Actualmente se están desarrollando nuevos sistemas de comunicación, rehabilitación y control médico por vía telemática, como el programa ABRIC.

La Fundació Ictus celebra el Día Mundial del Ictus el próximo 29 de octubre con un acto en el auditorio de La Pedrera, que se podrá seguir vía streaming. El lema de la jornada, No bajamos la guardia, pone el acento en la prevención y tratamiento del ictus, también en tiempos de pandemia.

La Fundació Ictus pone en marcha el programa ABRIC para dar apoyo a las personas que han tenido un ictus y su entorno, tanto familiares, como amigos y cuidadores. Debido a la pandemia por el nuevo coronavirus, ABRIC comienza en su versión virtual ofreciendo servicios a personas de toda Cataluña.

La pandemia provocada por el nuevo coronavirus ha tenido un impacto directo en la atención a las personas con ictus. Según diferentes registros, el número de ictus ha bajado y los casos que llegan a los hospitales lo hacen más tarde, sobre todo aquellas personas con sintomatología leve. La situación excepcional por la Covid-19 no ha impedido que el sistema sanitario continuase dando respuesta rápida a las personas con ictus.