¿Qué es el ictus?

Un ictus es una alteración súbita de la circulación de la sangre al cerebro. La interrupción del flujo sanguíneo puede ser por el taponamiento o la rotura de una arteria cerebral.


El tiempo de respuesta es muy importante, ya que se trata de una enfermedad aguda que afecta al cerebro y puede comprometer una o más funciones cognitivas, motoras y sensitivas, entre otras.

El ictus es una urgencia médica, a la que hay que dar respuesta inmediata. Cada minuto que pasa mueren dos millones de neuronas. La rapidez determinará, en buena medida, el grado de discapacidad causado por la enfermedad.

Coloquialmente, el ictus también se denomina derrame cerebral, infarto cerebral, embolia, trombosis y apoplejía.

Què és l'ictus - il·lustració Fundació Ictus

En Cataluña

  • El ictus es la primera causa de muerte en las mujeres y la segunda en los hombres.
  • Más de 13.000 personas ingresan cada año por un ictus.

En el mundo

  • Una de cada seis personas sufrirá un ictus a lo largo de su vida.
  • El ictus es la segunda causa de mortalidad en el mundo.
  • El ictus es la principal causa médica de discapacidad.

Ictus isquémico

El ictus isquémico se debe a una obstrucción súbita del flujo sanguíneo en el cerebro. Si las lesiones que provoca son transitorias se trata de un ictus isquémico transitorio. Si, en cambio, los perjuicios son irreversibles y permanentes es un infarto cerebral.

Causas

Arritmia cardíaca

Una cardiopatía, en especial, la fibrilación auricular, puede provocar un ictus isquémico. La oclusión de la arteria cerebral proviene de un trombo en el corazón que viaja a través de las arterias, provocando su taponamiento.

Arteriosclerosis

Inflamación crónica de las arterias, causada por el colesterol que se deposita en las paredes en forma de placas. Cuando la placa tapona la circulación de la sangre crea un trombo que causa el ictus isquémico aterotrombótico.

Otras

La obstrucción de una arteria puede producirse por otras causas como enfermedades inflamatorias, enfermedades de la sangre que predisponen al desarrollo de trombos, rotura de una pared arterial y traumatismos. 

Desconocida

Más de un tercio de los ictus son por una causa desconocida. En estos casos, no se identifica de forma clara cuál es el motivo del accidente cerebrovascular. Estos ictus se les llama ictus de causa indeterminada.

Ictus transitorio

Un ictus transitorio o accidente isquémico transitorio (AIT) es lo mismo que un ictus. La diferencia es que los síntomas duran menos. Es un episodio brusco y repentino que dura menos de 24 horas. Durante el ictus transitorio un vaso sanguíneo del cerebro se bloquea, pero el bloqueo desaparece por sí solo.

  • Un ictus transitorio es lo mismo que un ictus y debe tratarse como un ictus.
  • Un ictus transitorio es una emergencia médica.

Ictus hemorrágico

El ictus hemorrágico -también llamado derrame cerebral- se produce por la rotura de una arteria o de una malformación en el cerebro. En función de la localización del derrame, hay dos tipos de ictus hemorrágico. El primero, el ictus hemorrágico cerebral, afecta a regiones profundas del cerebro. En el otro, llamado ictus hemorrágico subaracnoidea, gran parte del sangrado se localiza en la parte más superficial. Hay varios mecanismos por los que un vaso sanguíneo puede romperse.

Causas

Hipertensión arterial

La presión arterial alta es el principal factor de riesgo de las hemorragias cerebrales, pero no es el único. Por eso, también hay que tener en cuenta el riesgo asociado de otros factores, como el uso de fármacos anticoagulantes, como la heparina, y el consumo de alcohol y drogas.

Malformaciones

Hay niños, jóvenes y adultos de mediana edad, sin factores de riesgo, pero con malformaciones vasculares cerebrales o aneurismas en el cerebro que los predisponen a la aparición de un ictus. Los aneurismas son malformaciones arteriales, mientras que las malformaciones arteriovenosas son un manojo de arteriosclerosis y venas que se pueden romper. Ambos casos son en general alteraciones presentes desde el nacimiento.

Otras

Determinadas enfermedades de la sangre, la rotura de una pared arterial, traumatismos craneoencefálicos y algunos procesos degenerativos pueden influir en la aparición de un ictus hemorrágico.