Tengo un ictus

Un ictus es una emergencia médica. Por eso, el tiempo de respuesta es tan importante. Cuanto antes detectemos que una persona sufre la enfermedad, mejor. A continuación os explicamos los principales síntomas que pueden ayudar a identificarla de forma rápida. Los tratamientos dependen, en gran medida, del tiempo de respuesta.

La alteración de la visión, la pérdida de fuerza y los problemas de comunicación son algunos de los síntomas que aparecen de forma repentina y nos deberían poner en alerta. Si la persona tiene un ictus, llame al 112.

Una vez en el centro hospitalario, un equipo especializado diagnosticará el tipo de ictus (isquémico, hemorrágico o transitorio), así como qué tipo de terapia es la más indicada para la persona. Tras recibir el alta hospitalaria, la persona seguirá un tratamiento farmacológico para evitar futuros episodios de ictus.

Tinc

Síntomas

Un ictus es una enfermedad aguda que aparece súbitamente. De repente, el flujo sanguíneo del cerebro se interrumpe y no le llega suficiente oxígeno. Esto hace que la persona presente una serie de síntomas de forma brusca, que sirven para identificar que está sufriendo un ictus.

En función de la parte del cerebro que esté afectada, los síntomas que pueden aparecer de forma repentina son:

Alteració de la visió

Alteración de la visió

Afectación de la capacidad visual, en uno o los dos ojos

Complicació sobtada per mantenir-se dret, caminar i desplaçar-se.

Desequilibrio

Complicación para mantener la estabilidad, caminar y desplazarse

Pèrdua de força

Pérdida de fuerza

Pérdida de fuerza en alguna de las extremidades, como un brazo o una pierna

Mal de cap

Dolor de cabeza

Aparición de dolor de cabeza, muy intenso y no habitual

Problemes de comunicació i comprensió

Problemas de comunicació

Dificultades para hablar y comprender los mensajes

Tratamiento hospitalario

Los tratamientos actuales solo tienen efecto durante las primeras horas de la enfermedad, por eso es tan importante reaccionar de forma rápida, lo antes posible, cada minuto cuenta. El ictus es una emergencia médica.

El origen del ictus -isquémico o hemorrágico- y el perfil clínico de la persona determinarán el tipo de tratamiento que recibirá el paciente. Hay diferentes tipos de terapias, como las farmacológicas y las quirúrgicas.

En función de las características de la enfermedad, el paciente se derivará a la unidad de ictus, de cuidados intensivos o en planta hospitalaria.

Tractament hospitalari

Tratamiento del ictus isquémico

Los tratamientos dirigidos a resolver un ictus isquémico serán diferentes en función del tipo de obstrucción, tanto del tamaño del trombo como del tipo de vaso sanguíneo que esté afectado por el coágulo.

Trombólisis intravenosa La trombolisis intravenosa es un tratamiento farmacológico que consiste en administrar un medicamento para deshacer el trombo.

Pero esta terapia tiene dos inconvenientes principales. Por un lado, la trombólisis intravenosa debe administrarse lo antes posible. Por otro, aumenta el riesgo de hemorragia y puede provocar complicaciones.

Hasta hace poco, la trombolisis intravenosa era el único tratamiento disponible para la fase aguda de los ictus isquémicos.

Trombectomía mecánica La trombectomía mecánica es una intervención intravascular reservada por los trombos que comprometen el flujo sanguíneo de las arterias más grandes en el cerebro.

Se introduce un catéter por la arteria de la ingle del paciente para hacer llegar un stent hasta la arteria obstruida. Las mallas del stent capturan el trombo para extraerlo y restablecer la circulación.

El estudio catalán REVASCAT, que forma parte de una investigación internacional, ha demostrado recientemente la eficacia de este tratamiento.

Tratamiento del ictus hemorrágico

El tratamiento del ictus hemorrágico, o derrame cerebral, está causado por la rotura de una arteria o vena. En general, el tratamiento consiste en evacuar la sangre del cerebro mediante una intervención quirúrgica.

En el caso de los aneurismas, el derrame se puede detener mediante una operación quirúrgica para introducir unos alambres o unas pinzas que dejan fuera de juego el vaso sanguíneo lesionado.

Tractament farmacològic - Fundació Ictus

Tratamiento farmacológico

Los tratamientos de los ictus isquémico y hemorrágico se administran durante la fase aguda del ictus para restablecer la circulación de la sangre al cerebro. Pero durante las horas posteriores hay que prevenir nuevos episodios con otras terapias.

El tratamiento para prevenir nuevos ictus variará en función del tipo de accidente cerebrovascular. En el caso de los ictus isquémicos, los fármacos antiagregantes y anticoagulantes son clave para evitar que la sangre se coagule en los vasos sanguíneos y la formación de más trombos.

Además, los profesionales sanitarios llevarán un control de la presión arterial y los niveles de glucosa del paciente para favorecer su recuperación.