Comparte
Printer Friendly, PDF & Email

Dieta saludable

Hacer pequeños cambios en vuestros hábitos alimentarios puede influir en vuestra salud, sobre todo si habéis sufrido un ictus o os han dicho que tenéis riesgo de sufrir otro.

Si tenéis el colesterol alto se pueden producir depósitos de grasa en las arterias y restringir el flujo sanguíneo, lo que podría provocar un ictus. Una dieta saludable puede contribuir a reducir el nivel de colesterol. Además, seguir una dieta saludable y equilibrada puede ayudar a disminuir la presión arterial y controlar la diabetes.

Todos deberíamos incorporar a nuestra dieta frutas diversas, verduras, comida con almidón y proteínas. Un nutricionista os puede dar consejos sobre alimentación saludable si no tenéis claro qué comer, necesitáis perder peso o tenéis diabetes. Vuestro médico de cabecera os puede dirigir.

A continuación, detallamos algunos de nuestros consejos para seguir una dieta saludable y equilibrada.

Comer más fruta y verdura

Las frutas y hortalizas son una fuente importante de vitaminas y minerales. La recomendación es comer cinco porciones de fruta y verdura cada día.

Comer más fibra

Los alimentos ricos en fibra ayudan a reducir la cantidad de colesterol en sangre, así que cuando elijáis las comidas con almidón, buscad cereales integrales, arroz integral o granos como el cuscús de trigo integral.

Comer proteína sana

  • Comer grasas saturadas puede aumentar el colesterol. Para reducir la cantidad de grasas saturadas, comed carne magra y retirad la piel de las aves de corral. También podéis sustituir la carne por judías o lentejas.
  • Comer dos porciones de pescado por semana, sobre todo peces aceitosos como la caballa, la sardina o el salmón, ya que contienen ácidos grasos omega-3, que pueden prevenir la formación de coágulos en la sangre y disminuir la presión arterial.
  • Las fuentes de proteínas vegetarianas o veganas incluyen tofu, micoproteïna (como Quorn), proteína vegetal con textura y tempeh.

Reducir la grasa y el azúcar

  • Todos necesitamos pequeñas cantidades de grasa y azúcar en nuestras dietas, pero si comemos demasiado puede provocar problemas de peso.
  • Las carnes elaboradas, el queso graso, los pasteles y las galletas industriales contienen muchas grasas saturadas, así que intentad limitar su consumo.
  • Los niveles elevados de azúcar en muchas bebidas refrescantes, comidas preparadas y comida rápida pueden hacer que aumentéis de peso.

Probad nuevas maneras de cocinar

  • Cocinar al vapor, por ebullición y a la plancha son maneras de cocinar más saludables que no freír, ya que aporta grasas adicionales.
  • Los alimentos fritos se disfrutarán como delicias ocasionales, más que como parte regular de la dieta.

Cuidado con la sal

  • Demasiado sal puede aumentar la presión arterial. No debéis comer más de 6 gramos (ni una cucharadita) de sal al día.
  • Gran parte de la sal que comemos está 'escondida' en alimentos procesados ​​como comidas preparadas, crujientes, nueces, pasteles y galletas, y carnes procesadas.
  • Evitad agregar sal a los alimentos cuando estéis cocinando o en la mesa. Intentad utilizar el jengibre fresco, el jugo de limón, hierbas secas o especias para aromatizar los alimentos.